PROBLEMAS EMBARAZO

Crecimiento intrauterino restringido

La mayoría de personas entienden lo importante que es que un niño crezca bien, pero pocas saben que uno de cada diez niños no creció de forma adecuada antes de nacer. Detectar y tratar bien el problema puede ser fundamental para la calidad de vida del futuro niño y adulto. Crecimiento intrauterino restringido (abreviado CIR) es la expresión técnica que se utiliza para definir a un bebé que es más pequeño de lo normal durante el embarazo. En la mayoría de casos de CIR el feto no tiene un problema por sí mismo, si no que el problema está en el funcionamiento de la placenta. Los bebés con CIR no crecen dentro del útero a la velocidad que deberían y por lo general tienen un peso más bajo al nacer. El CIR es un problema muy común y afecta a entre un 8 y un 10% de los embarazos.

La causa más común es un problema en el funcionamiento de la placenta, que es el tejido que transporta el alimento y el oxígeno al bebé. En otras ocasiones, un CIR puede ser por alteraciones en el feto, pero se trata de casos muy raros.

La placenta del feto es como una ventosa que se acopla a la madre, y actúa como las raíces de un árbol. Circulando su sangre por ellas, el feto obtiene de la madre los alimentos y oxígeno que necesita.

La madre puede influir en el crecimiento del bebé, sobretodo si existe consumo de tabaco o drogas, o tensión alta antes o durante la gestación, ya que estos problemas a su vez pueden hacer que la placenta no funcione perfectamente.

Detectar el problema es fundamental para evitar complicaciones durante el parto, ya que la restricción de oxígeno puede dificultar la tolerancia del bebé a las contracciones. La detección se realiza mediante una combinación de control de la altura uterina (se mide en mi madre en cada visita) y la ecografía de tercer trimestre. El control de los movimientos fetales por parte de la madre en el tercer trimestre también ayuda a la detección.

La prueba principal que establece el diagnóstico es la ecografía, que permite tomar una serie de medidas del bebé para poder valorar el peso. Aunque el feto sea pequeño para su edad, no siempre se considera CIR. Del mismo modo que hay niños y adultos de distintos tamaños también hay bebés de distintos tamaños. Los bebés pequeños tienden a heredarse. Los padres u otros niños en la familia también pudieron haber sido pequeños al nacer. Además, si los padres son también de baja estatura y peso, es más frecuente que el bebé sea también pequeño.

Podemos saber si un feto es CIR según su tamaño y crecimiento, y sobre todo por los resultados de la ecografía Doppler, que casi siempre se hace durante la misma ecografía normal. El Doppler permite estudiar el funcionamiento de la placenta. En los últimos años se están introduciendo los análisis de los llamados factores angiogénicos. Son sustancias en la sangre de la madre que dan información sobre el funcionamiento de la placenta. Su valor es el mismo que el Doppler, por lo que pueden utilizar una u otra prueba.

La mayoría de los casos de CIR aparecen tarde en el embarazo y les llamamos CIR tardíos. Normalmente un CIR tardío sólo necesita control más habitual, pero es recomendable finalizar el embarazo una vez llegado al término, esto es, a partir de las 37 semanas.

En una proporción mucho más baja, el CIR puede ser precoz. En este caso es necesario un seguimiento más estricto y es habitual que sea necesario finalizar el embarazo de forma prematura.

Como comentamos antes, probablemente no. La fecha del parto depende del crecimiento del bebé. Muchas veces los bebés CIR siguen creciendo dentro del útero. En los casos más precoces, cuando el bebé no está creciendo adecuadamente o tiene problemas con el funcionamiento de la placenta, el médico suele decidir finalizar el embarazo antes de tiempo.

Aunque existen diversas investigaciones médicas en curso, el CIR por el momento no tiene tratamiento. Pero un seguimiento adecuado conseguirá buenos resultados casi siempre. El seguimiento por expertos aporta tranquilidad y permite prolongar el embarazo todo lo posible. En esencia, el objetivo del seguimiento es decidir si el feto está mejor dentro o fuera del útero. Para ello, se realizan más ecografías de seguimiento de lo habitual, desde una vez a la semana a una vez al día, según lo que se considere más prudente. Con la ecografía y el Doppler se puede detectar con alta fiabilidad si en algún momento el feto recibe una cantidad demasiado baja de nutrientes o oxígeno, y si es así, es mejor finalizar el embarazo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la ecografía concluye que el feto está bien. Como se comenta antes, casi siempre será posible llegar al término del embarazo.

Probablemente no. La mayor parte de bebés pequeños pueden tener un parto vaginal sin problemas. Sólo si el bebé es muy prematuro o si tiene un muy mal funcionamiento de la placenta se hará una cesárea directamente. Los bebés pequeños pueden tener peor tolerancia al parto, así que si se detecta alguna alteración del bebé durante el trabajo del parto puede que sea necesario realizar una cesárea.

En los casos de CIR tardío, que son la mayoría, según la evolución y el peso inicial, se puede decidir dar el alta como un bebé normal o prolongar la estancia unos días por seguridad.

Los CIR precoces son prematuros al nacer, y necesitan siempre quedarse en el hospital hasta que puedan comer y respirar con normalidad.

La gran mayoría de fetos que fueron CIR alcanzan el tamaño y la estatura normal de la familia, más o menos a los dos años de edad.

Generalmente, no. El CIR usualmente no se da en otro embarazo. Pero en algunas mujeres sí vuelve a ocurrir, especialmente si el CIR apareció acompañado de hipertensión, algo mucho más frecuente el los CIR precoces.

El feto CIR sufre restricciones de alimento y oxígeno durante el embarazo. El feto se adapta a esta situación modificando el desarrollo de sus órganos y el funcionamiento de sus genes (lo que se conoce como cambios epigenéticos), es decir se “programa” de una forma diferente. De alguna forma, el organismo del bebé “asume” que esa es la cantidad de nutrientes y oxígeno con la que tendrá que funcionar toda su vida, y se programa para funcionar así. Estos cambios influyen en el desarrollo de órganos importantes, como cerebro o el corazón,y en el metabolismo. Todos estos cambios, conocidos como “programación fetal”, permanecerán de por vida y representan una mayor predisposición a desarrollar problemas de salud. Sin embargo, es muy importante remarcar que la programación fetal no es nunca una enfermedad, sino una predisposición. Son desviaciones de la trayectoria, pero casi nunca suficientemente importantes por sí mismas. Así, los primeros años de la vida del niño serán igual o más importantes. Por este motivo, conocer que el feto ha sido CIR es muy importante porque la familia puede tomar medidas y realizar un seguimiento más cercano del niño en los primeros años de vida. Una medida protectora es la lactancia materna, que en los bebés CIR es especialmente beneficiosa. La investigación de BCNatal ha creado grandes esperanzas demostrando como el entorno (que promueva la estimulación del bebé desde las etapas más tempranas de la vida) y tipo de vida del niño los primeros años de vida (con alimentación y hábitos saludables) podría revertir completamente los cambios que produce el CIR.

BCNatal dispone de una unidad especializada y un gran grupo de profesionales con gran experiencia en el diagnóstico y seguimiento del CIR. Como todas las unidades de BCNatal, el seguimiento de la madre y el feto se realiza de forma integrada, con todas las visitas en una sola unidad. Se trabaja asimismo de forma integrada con las unidades de Hospitalización, por si la madre requiere ingreso, y por supuesto de Neonatología. Los hospitales de BCNatal cuentan con servicios de neonatología de máximo nivel, con los mejores resultados de calidad de vida y supervivencia en prematuros. BCNatal tiene también vocación de servicio a pacientes controladas en centros externos, ya sean públicos o privados, lo que permite un seguimiento compartido con el médico de referencia de la paciente.

Todos los casos son explorados con un detalle muy grande por especialistas en cerebro y corazón fetal. La mayoría de las pacientes tienen la oportunidad si lo desean de participar en estudios de seguimiento, que les permitirán conocer el desarrollo de su hijo durante los primeros meses, y a veces años de vida, con técnicas muy avanzadas y siempre de forma no invasiva y respetuosa con el niño y su familia.

BCNatal es uno de los centros con mayor conocimiento e investigación sobre el CIR. En los últimos años es el grupo de investigación con más publicaciones científicas sobre CIR en el mundo. En el seno de BCNatal se han desarrollado una de las clasificaciones de CIR más utilizadas en el mundo, y un gran número de estudios científicos que han cambiado la forma actual de controlar el CIR. También ha sido referencia internacional en el estudio del efecto del CIR sobre el desarrollo neurológico y cardiovascular.

En este momento, BCNatal desarrolla diversos estudios internacionales enfocados a entender como conseguir los mejores resultados en los fetos con CIR, tanto a nivel de estilos de vida de la madre, el mejor momento para finalizar el embarazo, y tratamientos que podrían reducir las consecuencias neurológicas del CIR en los casos más graves.



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